El Taj Mahal no es la
única atracción de Agra, pues el legado del Imperio mogol incluye un magnífico
fuerte y muchas y fascinantes tumbas y mausoleos. También son interesantes los
animados y caóticos chowks (mercados). Agra se localiza en un amplio meandro del sagrado río Yamuna.
Llegamos a Agra al anochecer y, tras dejar las maletas en el
hotel Raj Mahal, nos dirigimos al Fuerte de Agra para ver el espectáculo de luz
y sonido. No os lo recomiendo. Se me hizo eterno y encima me atacaron los
mosquitos, a pesar de llevar manga larga.
Al salir del fuerte tuvimos nuestra única mala experiencia con
un conductor de tuk-tuk. Queríamos cenar en el restaurante Saniya Palace Hotel,
que recomiendan en la guía Lonely Planet, y tras decirnos que sí lo conocía y
acordar el precio, nos llevó a otros dos restaurantes dónde él tenía comisión.
Decía que el Saniya era muy malo, que estaba cerrado etc. A pesar de nuestro
enfado por la pérdida de tiempo y gritarle malhumorados, él no paraba de reír.
Otra cosa fue al decirle que nos bajábamos del tuk-tuk y nos íbamos sin
pagarle, que ya nos llevaría otro. Entonces cambio la cosa y nos llevó al
restaurante Saniya. Sabed que por la noche no iluminan el Taj Mahal, al parecer
por temor a atentados, que bien podrían cometer de día, así que sólo lo podréis
contemplar si hay luna llena. Al apagar las luces del restaurante se vislumbra
su impresionante silueta.
Al día siguiente nos esperaba uno de los platos fuertes del
viaje, la visita al Taj Mahal que, por supuesto, no nos defraudó.
El emperador Shah Jahan contruyó el Taj en memoria de su
tercera esposa, Mumtaz Mahal, que murió al alumbrar a su decimocuarto hijo en
1631. El complejo no se completo hasta 1653. Poco después, Sha Yahan fue
destronado por su hijo y confinado en el Fuerte de Agra hasta su muerte en
1666. Fue enterrado junto a su esposa.
Poco después de las 8 ya estábamos con nuestro guía de
deficiente habla hispana, facilitado por la agencia sin cargo extra, en la fila
para hacer la visita, que para los extranjeros es más corta. Es importante
saber que los viernes está cerrado.
En 2 horas visitamos el complejo. A primera hora amanece
nublado, pero se cumplió la tradición de que luego se despeja y sale el sol.
En el interior del recinto los jardines ornamentales siguen el
diseño clásico mogol: un cuadrado dividido por canales de agua, con un pedestal
decorativo de mármol en el centro.
El Taj Mahal se erige sobre una plataforma elevada de mármol en
el extremos norte de los jardines, de espaldas al río Yamina. Su posición
elevada convierte al cielo en único telón de fondo. En cada una de las esquinas
de la plataforma se alza un alminar blanco de 40m de altura. No son del todo
perpendiculares para evitar que se cayesen sobre el Taj en caso de terremoto.
La mezquita de arenisca roja situada al oeste es un importante
lugar de reunión para los musulmanes de Gara. AL este hay un edificio idéntico,
el jawab, construido por simetría.
Después visitamos el Fuerte de Agra en poco más de una hora. Allí fue dónde decidimos prescindir del servicio de nuestro guía, que quería acompañarnos el resto del día, pero preferimos ir por nuestra cuenta ya que su vocabulario no era muy amplio.
Después visitamos el Fuerte de Agra en poco más de una hora. Allí fue dónde decidimos prescindir del servicio de nuestro guía, que quería acompañarnos el resto del día, pero preferimos ir por nuestra cuenta ya que su vocabulario no era muy amplio.
Este
enorme fuerte de arenisca roja fue iniciado por el emperador Akbar en 1565. Más
tarde, su nieto Sha Yahan añadió otros elementos de mármol blanco. La fortaleza
original respondía a fines militares, pero Sha Yahan lo transformó en un
palacio.
En una hora llegamos a Sikandra, a 10km al noroeste del fuerte
de Agra, para ver el mausoleo del emperador mogol Akbar. Lo visitamos en apenas
45 minutos.
Para visitar todos estos monumentos existe una entrada
combinada, que también incluye Fatehpur Sikri. La única pega es que sólo vale
para un día y es difícil poder ver todo con calma.
Aunque nos costó encontrarlo porque la zona de Taj Ganj es un
laberinto de callejuelas, vimos anochecer cenando en el restaurante Shanti
Lodge. Las vistas son buenas pero la comida no es nada especial.
Acabamos el día en el Bazar Kinari. En mi opinión uno de los
más caóticos que visitamos y con más contaminación. Aquí si que no paramos de
toser, en parte porque está situado sobre una explanada de tierra. No soy muy
aficionado a los bazares así que no lo recomiendo. Justo al lado hay una
mezquita, que según los lugareños estaba cerrada, aunque era mentira.
Resumen del día con fotos y vídeo desde YouTube:
Resumen del día con fotos y vídeo desde YouTube: